”Un fracaso profesional es eso y nada mas que eso. Es decir, y para entendernos, es un “cosa”. No es mi persona ni en ese proyecto se agota, ni de lejos, mi dimensión humana. La mayor o menor influencia en el individuo que produzca ese fracaso dependerá del grado de confusión del individuo con el proyecto, del grado de apego que sienta por él, de la intensidad de su identificación con esa “cosa”.
Muchos son responsables de su propio fracaso profesional. Otros muchos, no. Entonces entra en juego la propia consideración de tí mismo y en este caso el desapego que se exige para no conceptuar esa situación como fracaso es muy superior.